La organización Mundial de la Salud (OMS) define a la Quiropráctica como profesión sanitaria independiente de cualquier otra y no como une terapia ni como una pseudoterapia.
La Quiropráctica es una profesión sanitaria de primer contacto y está reconocida como profesión sanitaria en la mayoría de países Europeos, como Portugal, Francia, Italia, Suiza, Bélgica, Dinamarca, Suecia, Noruega o Reino Unido, así como Estados Unidos, Canadá, Australia o Nueva Zelanda.
El quiropráctico es un experto en la columna vertebral y su relación con el sistema nervioso. El tratamiento quiropráctico consiste en intervenciones conservadoras basadas en evidencia, particularmente el ajuste quiropráctico (Manipulación vertebral), la educación del paciente e intervención sobre el estilo de vida.
El uso de estas intervenciones para los trastornos de la columna vertebral está avalado por evidencia científica de la máxima Calidad, como concluyen múltiples revisiones incluyendo las de la prestigiosas colaboración Cochrane. https://quiropractica-aeq.com/Declaracion-Institucional-AEQ/#p=1
Las subluxaciones vertebrales, son fijaciones o restricciones articulares con impacto neurológico como demuestran los estudios de neuro-fisiología articular, y en consecuencia posibles alteraciones en el equilibrio o entalpia del cuerpo. Al corregir estas subluxaciones vertebrales se aumenta la capacidad fisiológica del organismo en conservar y recuperar la homeostasis, e incluso aumentar su adaptabilidad a los retos.
El sistema nervioso central está compuesto por el cerebro y por la médula espinal. Y de esta última, sale todo el “cableado eléctrico”, conocido como «nervios«, que se distribuyen hacia todas las partes del cuerpo: órganos, tejidos, músculos, etc.
La columna vertebral protege nuestra médula espinal y su conexión con el cerebro. Algunas malposiciones vertebrales tienen la capacidad de interferir en la necesaria comunicación cerebro-cuerpo, perjudicando nuestro bienestar y salud.
¿Cuál es la causa estas interferencias?
Cualquier sobrecarga de información, como lo sería el estrés mal gestionado. Hay tres tipos de estrés: Físico, Químico y Emocional.
Inclusos en ausencia de síntomas, la quiropráctica es capaz de identificar y eliminar estas interferencias “subluxaciones vertebrales”, permitiendo proteger y a restablecer la comunicación interna.
Con un sistema nervioso funcionando y rindiendo al 100% es toda la comunidad de células del cuerpo quien trabaja mejor.
