La respiración es un proceso que nos acompaña durante toda nuestra vida. A pesar de su importancia, la mayor parte de las personas no respiran bien o padecen algún tipo de problema respiratorio. Según datos de la Organización Mundial de la Salud (OMS):
- 235 millones de personas en el mundo son asmáticos,
- 64 millones sufren Enfermedad Pulmonar Obstructiva Crónica (EPOC),
- Y otros muchos millones de personas más tienen rinitis alérgica y otras enfermedades respiratorias crónicas que a menudo no llegan a diagnosticarse.
Ana Echeveste, doctora en Quiropráctica por la Life University de Atlanta, explica que muchos de los problemas respiratorios mencionados tienen origen en la aparición de subluxaciones; es decir, trocitos de vértebra que han perdido su movilidad tras haberse desplazado o incluso impactado, y que están irritando uno o varios nervios.
El quiropráctico, a través de los ajustes, ayuda a liberar este bloqueo y restablece la correcta alineación vertebral, permitiendo la buena comunicación entre los nervios y los órganos, en este caso, del sistema respiratorio.
Es importante entender que “la quiropráctica trabaja desde la salud y no desde la enfermedad”.
Marta, madre de un niño con fuertes episodios alérgicos, comenzó a llevar a su hijo al quiropráctico en febrero. Cuando llegó la primavera, la alergia había desaparecido: “No podía creerlo, podíamos ir al parque sin mascarilla”. La madre, paciente quiropráctica también, decía: es que cuando sea mayor tengo tantas ganas de contarle que no es magia.
Y es que lo qué pasó fue que ajustando su columna para su funcionamiento óptimo, su cuerpo le ayudó a soportar la primavera y adaptarse a ella.
En este campo destacamos un estudio realizado por el doctor Frank M. Painter, quiropráctico especializado en pediatría y problemas respiratorios, con 36 pacientes asmáticos de 3 a 17 años. Los resultados revelan que después de tres meses de cuidado quiropráctico:
- El ratio de severidad se redujo un 39%
- La cantidad de broncodilatadores disminuyó un 20%
- Los participantes aumentaron su calidad de vida del 10% al 28%.
El cuidado quiropráctico que necesites dependerá de tu forma física, del estrés al que estés sometido en tu día a día, de tus hábitos, de las horas de sueño, etc.
Cuanto más te cuides, mejor funcionarás.
Nosotros, des de quiropráctica l’Olivera queremos ayudarte, ven a conocernos y te contamos cómo.
*Referencias: Asociación Española de Quiropráctica (AEQ), Centre Quiropràctic L’Olivera