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Anatomía vertebral? Lee y descubre qué le pasa a tu cuerpo.

Si eres capaz de leer esto de inicio a fin, hoy habrás aprendido mucho.

No sólo de anatomía de la columna vertebral, sino de porqué tu cuerpo siente lo que siente y qué está conectado con qué.

Se cumplirá esa frase de: no te acostarás sin saber una cosa más.

Porque lo que está aquí señores, es conocimiento y aprendizaje del cuerpo, de la punta de la cabeza a la punta de los dedos del pié, entenderás el cuerpo humano.

Y a lo mejor, relaciones algo tuyo con lo escrito, y… magia, se te ocurre la solución para ‘lo tuyo’.

¿Preparado? Unos minutos, y aprendizaje de por vida. Un win win. Ni te lo pienses.

Las curvaturas:

La columna vertebral humana tiene curvaturas naturales.

Sí, ahora dirás que ya lo sabías, pero venga, dime de memoria: ¿cuántas curvas?

¡Sigue leyendo!

Cuando miras la espalda desde atrás, la columna vertebral debe estar recta y centrada sobre la pelvis. 

Sin embargo, cuando miras la columna de lado, las curvas están diseñadas para mantener el equilibrio ya que la columna tiene detrás los órganos en el pecho y el abdomen. 

La columna tiene dos curvas alternas para crear una forma de «S». En el cuello y la parte baja de la espalda normalmente hay una curvatura hacia adentro, un balanceo hacia atrás, conocido como lordosis. 

En la columna torácica y el sacro hay una curvatura externa conocida con cifosis, el jorobado ‘estándard’. 

Estas curvas normalmente se equilibran entre sí, de modo que cuando la persona se para, está bien equilibrado con la cabeza recta por encima de las caderas cuando se ve de lado. ¿Lo visualizas?

Estar de pie en esta posición minimiza el efecto de la gravedad y permite a las personas tener la mejor de las posturas, y así usar la menor energía al moverse o caminar.

Números de la columna vertebral:

Hay siete vértebras cervicales (C), doce vértebras torácicas (T) y cinco vértebras lumbares (L).

Un anillo óseo se adhiere a la parte posterior del cuerpo vertebral, formando un canal para la médula espinal y los nervios.

Las juntas, conocidas como las articulaciones:

Una articulación es una conexión entre dos huesos. 

Nuestra columna está compuesta de múltiples articulaciones en cada nivel y muchas de estas articulaciones en la columna son articulaciones sinoviales. 

Las articulaciones sinoviales son el tipo de articulación más común y móvil en nuestro cuerpo. 

El cráneo está conectado a la columna cervical en la C1 mediante articulaciones sinoviales llamadas articulación occipital-cervical.

Cada segmento de movimiento de la columna vertebral tiene un par de articulaciones que proporcionan el soporte posterior para la columna vertebral.

Las vértebras se apilan una encima de otra y están separadas por discos intervertebrales, que actúan como amortiguadores elásticos o amortiguadores. 

Las dos primeras vértebras cervicales son una excepción y no tienen discos.

Cervicales:

Hay siete vértebras cervicales, llamadas C1-C7, diseñadas para flexibilidad y movimiento. La columna cervical tiene una forma lordótica o una forma de «C» hacia atrás.

Las dos primeras vértebras cervicales son muy especializadas para permitirnos girar la cabeza de lado a lado. La primera vértebra cervical (C1) se llama atlas y lleva el nombre del dios griego Altas, que llevaba el mundo sobre sus hombros. 

Este hueso se forma como un anillo que se asienta sobre la segunda vértebra cervical (C2). 

La segunda vértebra cervical (C2) se llama eje, ya que es la línea sobre la que giran la cabeza y C1. La vértebra C1 conecta el cráneo con la columna cervical. Estas dos vértebras tienen una anatomía diferente que el resto de la columna vertebral.

Si bien la columna cervical es muy flexible, también está en mayor riesgo de lesiones por movimientos bruscos fuertes, ya que hay menos soporte muscular.

Torácicas:

Hay doce vértebras torácicas, llamadas T1-T12, especializadas para proporcionar estabilidad. 

La columna torácica ayuda a mantener el cuerpo en posición vertical, protege los órganos vitales del tórax y se articula con cada costilla para formar la caja torácica. 

Cada costilla está firmemente conectada a cada nivel de la columna torácica. 

La columna torácica tiene una forma cifótica, una forma de «C», y los discos en esta parte de la columna son relativamente delgados.

Lumbares:

Por lo general, hay cinco vértebras lumbares, llamadas L1-L5, diseñadas para soportar cargas y movimientos. En algunas personas, pueden haber desarrollado cuatro o seis vértebras lumbares. En algunos casos, uno de los huesos del sacro, la base de la columna vertebral, se forma como una vértebra en lugar del sacro. Esto se llama una vértebra de transición (o sexta) y es simplemente una anomalía ósea.

La columna lumbar tiene forma de columna cervical; es lordótico como una «C» al revés. Las dos curvas lordóticas en el cuello y la parte baja de la espalda están equilibradas por la curva torácica cifótica «C», por lo que el centro de gravedad de la columna se equilibra en general en forma de «S». 

Las vértebras de la columna lumbar son las más grandes de toda la columna, diseñadas para soportar fuerzas de peso crecientes. El canal espinal lumbar también es el más grande, permitiendo más espacio para los nervios.

Sacro:

El sacro está formado por cinco vértebras fusionadas que forman un solo hueso. El sacro tiene forma de triángulo invertido con la base en la parte superior. 

Actúa como una cuña entre los dos huesos pélvicos ilíacos. A ambos lados de la pelvis, el sacro se articula con el ilion a través de las articulaciones sacroilíacas. 

Y el coxis está formado por la fusión de cuatro a cinco vértebras rudimentarias, comúnmente conocidas como coxis.

Articulación Sacroilíaca:

La articulación sacroilíaca (SI) es una articulación que soporta un gran peso en la pelvis que conecta el sacro y la pelvis. 

Hay dos articulaciones, una a cada lado del sacro. 

Esta articulación está reforzada por fuertes ligamentos. Ambas articulaciones se mueven juntas como una sola unidad para transmitir las fuerzas de la parte superior del cuerpo y proporcionar absorción de impactos para la columna.

Andamos bien gracias a estas articulaciones.

Hay una pequeña cantidad de movimiento en esta articulación para permitir un patrón de marcha andante en la locomoción humana normal. Al igual que otras articulaciones del cuerpo, esta articulación puede inflamarse, ser inestable y disfuncional.

Los conocidos discos intervertebrales:

Un disco intervertebral es un ligamento fuerte que conecta un hueso vertebral con el siguiente. 

Los discos son los amortiguadores entre cada vértebra de la columna vertebral. El disco está formado por tres estructuras básicas: el anillo fibroso, el núcleo pulposo y las placas vertebrales. 

Las tres estructuras de disco están hechas de diferentes composiciones:
colágeno (la proteína principal en el tejido conectivo), agua, y proteínas que unen el agua.

Las diferentes composiciones crean diferentes funciones.

Los discos en la columna aumentan de tamaño desde el cuello hasta la parte baja de la espalda, ya que hay una mayor necesidad de absorción de impactos debido al peso y la gravedad. 

Estos ligamentos de disco específicos funcionan igual que los ligamentos de rodilla y de hombro. Permiten que la columna se mueva para que podamos inclinarnos hacia adelante, hacia atrás y hacia los lados.

El núcleo de cada disco consiste en una matriz tipo gel que proporciona la máxima hidratación. Funciona para distribuir presiones en todas las direcciones dentro de cada disco bajo fuerzas de compresión.

Sistema nervioso: 

La médula espinal conecta el sistema nervioso desde el cerebro al resto del cuerpo. 

La médula espinal sale del cerebro a través de un agujero en la base del cráneo llamado foramen magnum. La médula espinal y los nervios viajan desde la columna cervical hasta el punto más bajo de la columna, el sacro. Los nervios espinales salen del canal espinal entre las vértebras en cada nivel. 

Dos nervios salen de cada nivel, uno a la izquierda y otro a la derecha. Estos nervios salen a través de aberturas llamadas forámenes. 

 

Los nervios abandonan la médula espinal y viajan a destinos específicos del cuerpo. Los nervios que salen del cuello viajan a ambos brazos y los de la espalda baja a cada pierna.

 

Entonces, si has leído y has entendido todo esto… 

¿Cómo de necesaria es el agua para el cuerpo, si los discos están formados de ella y los vamos desgastando?

¿Cómo de cierto es, que si te duele la punta del pie, probablemente sea ese nervio que va hasta arriba que está en una mala posición?

¿Cómo de lógico es que si a lo largo de nuestra vida nos movemos, las vértebras se giran, y no siempre se quedan bien puestas?

¿Cómo de lógico es que si tu columna se tuerce y los nervios se pinzan, EL RIEGO al cerebro no fluye al 100%?

¡En la Olivera, os esperamos!

¡Y si compartes este artículo ya, la leche!

 

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